Columnistas | Panorama ProvincialMartes, 29 Octubre, 2013 - 07:25

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 Por Ariel Brizuela (*)

Esto es política. Nada es lineal. Ningún análisis de hoy puede tener un grado de certeza ante lo volátil de los escenarios.
Sin embargo, los resultados del domingo pueden llegar a ser -tal vez no- un indicio de lo que sucederá en 2015.
Trazar proyecciones ahora, hasta es temerario e inútil. ¡Tantas cosas pueden pasar!
Sino, basta mirar que hace dos años, Eduardo Brizuela del Moral dejaba el gobierno envuelto en los más ácidos cuestionamientos internos y con adversarias puertas adentro esperando darle el zarpazo. Pero como todo cambia, el líder renovador se recuperó electoralmente -mal que les pese a algunos que querían sepultarlo y quedar como los mesías dentro de unos meses- y nuevamente está en carrera.
¿Puede volver a la Gobernación? Es la pregunta que surgió inmediatamente se confirmaron los resultados que le dieron el triunfo.
Estrecho, exiguo, apretado. Todo lo que quiera, pero es el postulante que más creció  desde las PASO y, por supuesto, que se le abre un amplio camino de posibilidades por delante.
Pero insisto, falta mucho. El mismo puede dar cuenta de eso. Si hace dos meses sacó 70 mil votos y el domingo 77 mil. Si las cosas cambiaron en 60 días, ¿cuánto más pueden variar en 700 amaneceres?
Lo que es claro es que Brizuela del Moral no se puede ni resfriar. Es imprescindible. Cualquier otro puede faltar, él no.
Lo tienen que cuidar si en serio aspiran a algo más que especular con la división peronista y el malestar social, que como dije, es cambiante y los que hoy te castigan -como le sucedió el 13 de marzo de hace dos años- un buen domingo te premian, y otra jornada solamente te usan para canalizar sus broncas pasajeras.
El Frente Cívico y Social se asienta a la luz de los resultados solamente en su buena estrella -digna de un estudio sociológico- y en la militancia que acompaña fielmente. Esa ascendencia quedó demostrada hace dos días cuando tuvo que lidiar con unas listas "discretas" como para darle un calificativo a la oferta a dedo que se armó entre bambalinas, y, por primera vez desde el llano, sin autos oficiales, sin manejo político de los ministerios y sus cajas, sin planes sociales.
Todas esas cosas que bien las conoce el FCyS porque las usufructuó durante dos décadas, pero que ahora lo escandalizan.

 

Catamarca, es peronista
Si bien hay méritos del Brizuela del Moral que fue el gran elector de las legislativas domingueras, hay posibilidades que las otorgó el peronismo catamarqueño una vez más.
La brecha que dejó el Frente para la Victoria, Tercera Posición y el MAP dejaron la senda expedita para que como lo hizo a lo largo de 20 años, el radicalismo se cuele y se alce con un nuevo triunfo.
En la intimidad, más allá de la euforia por la victoria, en el FCyS se sabe que no es para tirar manteca al techo. Que salvo él, el resto no enamora, no seduce, no apasiona.
Justamente, Brizuela del Moral se encargó de alertar que el trecho es duro si se quiere recuperar el poder perdido. Quizá porque es consciente que a pesar de la excelente elección que hizo, no pudo alcanzar ni los 79 mil sufragios del 2011 cuando cayó derrotado con Lucía Corpacci que logró más de 86 mil votos.
Y si bien se sabe que nada es lineal en política, ni que 1+1 no siempre es 2, de una simple lectura se puede inferir que entre las tres opciones filoperonistas cosecharon casi 120 mil votos. Voluntades que serían inalcanzables si traccionaran juntas.
Precisamente, el desafío como lo admitió la Gobernadora y titular del Partido Justicialista y el intendente de la Capital, Raúl Jalil, es ir en busca del "compañero" alejado del proyecto de gobierno.
Sin dudas que al paso lo tienen que dar los que ostentan el poder provincial y simultáneamente lo hacen por el sello.
Seguramente se aprendió de los errores y las "ninguneadas", las subestimaciones de los adversarios, las soberbias enceguecedoras del poder quedarán de lado y se hará una convocatoria amplia al peronismo.
La apertura no solo debe ser discursiva, sino efectiva. Será más difícil con un PJ prácticamente cerrado -salvo la acción del Consejo Capital-, con más banderas verdes y rojas y de agrupaciones K, que verdadera militancia de Perón y Evita.
Si hay internas, que se noten. Si hay disputas, que pongan las urnas, que se cuenten las "costillas" y que los candidatos salgan con el consenso de las masas.

 

Signos y nuevos rumbos
Ya hubo algunos signos de recuperación de cara a la nueva etapa que se abre, especialmente en San Fernando del Valle de Catamarca, donde el jalilismo y el PJ Capital ganaron un circuito y descontaron en otros con relación a las PASO.
Sumado a ello, como dato positivo para el oficialismo, el predicamento en el interior quedó intacto, pero en manos de los jefes comunales a los que habrá que escuchar atentamente, porque a ellos, trabajando a la par de Lucía, se les debe grandemente la recuperación de la Cámara Alta.
Asimismo, como aliciente oficial queda que mientras la oposición y F3P jugaron con sus principales cartas y figuras, el FPV-PJ no puso toda la carne al asador. Ni Lucía, ni Jalil, ni Mera, por citar las principales figuras, estaban en las boletas.
En este punto, vale la salvedad que en el caso del lord mayor capitalino, que confirmó en los festejos domingueros su pertenencia al proyecto provincial que lidera Corpacci, quedó apuntado como una figura atractiva en el nuevo esquema nacional con miras al 2015 que comanda el triunfante intendente de Tigre, Sergio Massa, quien ayer lo mencionó a Jalil en los medios nacionales dentro de los intendentes que conformarían su espacio.

 

El pueblo no se equivoca
Que no se confundan los que cuestionan la voluntad popular y reniegan de los resultados.
Todos deben hacer autocrítica. Cada uno sabe adónde le pica y debe rascarse.
Luis Barrionuevo debe revisar qué cambió desde las primarias hasta el domingo y fijar las nuevas metas sin caer en los mismos errores que le costaron que quede en las puertas del Congreso Nacional. Si se le fueron 5 mil votos a Ramón Saadi, deberá analizar lealtades puertas adentro y no insistir en viejas recetas.
El FCyS perdió por paliza el Senado, y si retuvo al menos una banca que puso en disputa, es por la interna abierta y las traiciones en el peronismo tinogasteño que desde el Gobierno deben tomar nota.
Luego de 22 años, resignar ese espacio de poder le duele al radicalismo. Sin dudas que se sabe quiénes defeccionaron para que el oficialismo obtenga a partir de diciembre mayoría calificada.
Por el lado del FpV, ya está dicho lo que se debe hacer en relación con el peronismo, pero esencialmente se debe revisar la gestión.
En Salud, Seguridad, Educación sin dudas se deben hacer ajustes por no decir cambios. Los trabajadores sanitarios votan, los docentes votan, el ciudadano común víctima de la inseguridad vota. Y lo hace sobre la base de su experiencia y su realidad. Si no hay respuestas, busca alternativas para dar una señal.
El mensaje está enviado, queda en el Gobierno analizarlas y actuar en consecuencia asumiendo la parte que le toca. Porque, que quede claro que, una vez que la gente -que tiene 30 años de ejercicio democrático- se acostumbró a elegir, a no dudarlo que no tendrá ningún empacho en cambiar, aunque eso signifique volver atrás y darle otra oportunidad a los que antes castigó por no saber leer a tiempo los mensajes que envió.

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