Columnistas | Panorama ProvincialViernes, 1 Noviembre, 2013 - 06:45

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En manos del ingeniero

Por Juan Carlos Andrada  (*)

Sin recursos el FCyS ganó el 27 de octubre, pero solo en sueños puede pasar lo mismo en una elección para gobernador. Aún siendo el candidato, Brizuela del Moral necesita más que suerte y una gestión oficial cuestionada.
Si nadie tracciona y encima no tienen recursos económicos, para la oposición va a ser bastante complicado imponerse en una contienda donde está en juego el poder real, a no ser que dejen “todo” otra vez en manos del pobre ingeniero. Le deben un imponente monumento a Brizuela.   
Tras 20 años de haber estado en el gobierno los radicales (sobre todo ex funcionarios y legisladores),  no se jugaron y no pusieron un centavo. “No tenemos plata”, se quejaban. “Lo hacemos a pulmón”, se jactaban advirtiendo al electorado para que no se le ocurra pedir nada. 
La fuerte dependencia del radicalismo con Brizuela del Moral hace suponer que el ingeniero volverá por su tercer mandato casi obligado porque no le queda otra al Frente Cívico y Social.  El peor panorama para la oposición, la dependencia absoluta. A rezar para que tenga salud y ganas.
En este esquema es donde tiene sentido la necesidad de renovación de cuadros dirigenciales. La diferencia la hace la “forma”, y si me permiten la expresión, la “fama”.  No es lo mismo que lo diga Oscar Castillo que cualquier otro radical. Además, el vedetismo no es para cualquiera. 
 
¿Es bueno para mañana también?
Al final le salió mal la jugada a Castillo. Si la idea era mandarlo al cadalso a Brizuela del Moral, le erró porque el líder del Movimiento Renovador fue al final el gran elector. La pregunta para el estratega Oscar es, ¿era imprescindible que Eduardo muriera en el campo de batalla para permitir un futuro en la UCR?  
¿Hubiera sido mejor que el ex gobernador hubiese perdido por el bien del radicalismo y la provincia? A pesar de lidiar con las minorías, comparte Castillo con los dirigentes recalcitrantes, que sin renovación, el FCyS no vuelve a gobernar Catamarca.
Tal vez Oscar es un visionario de verdad y el Frente Cívico necesitaba que Brizuela pierda para tener chances en 2015.  Es la misma visión de las minorías, imagen de igual significado, no reconocida aún por la sociedad por falta de  oportunidades.
Es posible que lo que es bueno, hoy sea malo para mañana. Oscar lo sabe, pero no encuentra la manera de decirles a sus correligionarios. Cuestionar a Eduardo hoy es casi una mala palabra.  Castillo se vio perjudicado por Brizuela. ¿El partido se verá afectado a la larga negativamente por el líder renovador?
 
Invertir en educación cívica
La gente creyó que Brizuela volvía al gobierno. No fue a sufragar por los candidatos a legisladores sino que manifestó el deseo de que el ex gobernador regrese al Ejecutivo. Un sector de los catamarqueños cree que el pasado fue mejor. 
No se le explicó lo suficiente a la comunidad qué se votaba en estas elecciones. En vez de gastar tanta planta en la “cara” de los candidatos, tendrían que haber invertido algo de dinero en explicarle a la sociedad la importancia de elegir legisladores responsables.
Existe una deuda cívica de formación básica política electoral. Si la gente no sabe muy bien qué vota, a pesar de que elija, hay cierta duda en la legitimidad de la contienda en tanto y en cuanto terminan votando algo que no está en juego y que no responde a la médula electoral. 
 
Respetar la voluntad popular
Hay que respetar la voluntad del pueblo, lo que eligió la gente. Una vez que los ciudadanos votaron y decidieron, todo lo demás no cuenta o son puras excusas de malos perdedores que se dicen democráticos, pero en los hechos son bastante tiranos y arbitrarios.
Al elegirlo a Brizuela, la sociedad aprobó su gestiones anteriores en los distintos roles que le tocó asumir como funcionario, aunque, seguramente, tuvo en mente los dos períodos al frente del Ejecutivo provincial antes de caer derrotado por el FPV en 2011.
Es una tablita. Si hubiera ganado el FPV, el mensaje de la gente iba a ser que las cosas van bien, pero como el oficialismo perdió, lo que la comunidad le está diciendo es que está preocupada por el estado en que se encuentran temas centrales como la inseguridad.
Se trató de una elección aprobatoria de mandatos. No se votó gobernador pero, como el Ejecutivo tiene como cara visible al primer mandatario, para la gente era Lucía Corpacci o Brizuela del Moral. No era Roly Crook- Marita Colombo- Eduardo Pastoriza (h).
 
"No compare que ofende" 
No es bueno que el Gobierno critique al FCyS, porque en caso de que la ciudadanía hubiera votado gestión, para el vecino que se expresó el domingo pasado, la administración Corpacci es peor que la de Brizuela del Moral.
Al hacer la comparación, la conclusión lógica es que esta administración es inferior que la anterior, de acuerdo con lo que dijo la gente, por lo que lo mejor que puede hacer el FPV-PJ es mirar para adelante y hablar de proyectos.
Hay que diferenciar la legitimidad que da el voto popular, lo legal e incluso institucional, de la aprobación que la ciudadanía hace de la gestión cada tanto, como tal. Entonces, que quede claro que hay una acción política condenada y deslegitimada por la misma sociedad en las elecciones pasadas. 
 
"Los hermanos Zapata"
El exceso de propaganda también es contraproducente. Los asesores de imagen y los consultores no contemplaron que al catamarqueño ya no lo van a empujar a las escuelas con el voto en la mano ni a bombardearlo de mensajes con mentiras de todo tipo y calibre.
Las dádivas dadas sin discriminación, no solo significó que el que recibió no los votó, sino que molestó a otros sectores. Quién pensaba votarlos, los negó en las urnas, debido a que lo más probable es que antes los haya elegido por el compromiso de cambiar estas prácticas infames.
Las compra de votos no funcionaron porque la gente sabe de antemano que luego de la entrega "generosa", tras la campaña, por lo general se le cierran todas las puertas.
Esto es lo preocupante. Es tan triste como la conducta dadivosa.  Sentir que si no es ahora, el pobre tiene que esperar hasta la próxima elección para recibir algo, cualquier cosa, aunque no sea lo que necesita realmente. 
 
“El Príncipe”, en la mesita de luz
El voto no está concentrado. No hay mayoría abrumadora para una sola fuerza política. El punto de partida se ha igualado. La próxima administración de la provincia la tendrán, aparte de los más inteligentes, los más solidarios o menos egoístas. 
En época de campaña, los políticos levantan a los chicos en brazo, toman mate “sin lavar la bombilla”, se acercan al vecino solo porque los asesores se lo indicaron. No sé si en algunos casos hasta asco sienten por el electorado. Sin embargo, por el cargo hacen de todo.
Pero cuando consiguen la banca de nuevo, se olvidan y comienzan a actuar de otra forma. La vocación de servicio termina cuestionada y el vecino advierte que todo lo que se hizo fue para conservar el poder o los privilegios. Lamentablemente, por el poder mismo.
 
Por Juan Carlos Andrada (De la Redacción del Diario LA UNION)

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