Columnistas | Panorama ProvincialLunes, 18 Noviembre, 2013 - 07:30

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¡Memorex por aquí!

Por Ariel Brizuela (*)

La situación financiera de la provincia ocupa sin dudas la agenda pública desde hace unos días. Lamentablemente se mezcla la cuestión política a partir del pretendido aprovechamiento que se quiere hacer del tema, que debería ser abordado con seriedad y menos vedetismo.
Es un insulto a la memoria y a la inteligencia de los catamarqueños pretender comparar las gestiones del Frente Cívico y Social con la actual administración kirchnoperonista, en términos absolutos. Porque una cosa es cuestionar técnicamente al ministro de Hacienda, Ricardo Aredes, por los errores de previsión o las pocas luces para encontrarle la vuelta -y generar recursos extras, y otra muy distinta es alardear -sin razón- que en 20 años de FCyS, nunca los empleados públicos tuvieron problemas para cobrar los sueldos, como afirmó la contadora pública nacional Liliana Sakalián.

 

Una realidad, pero sin aprovechamientos
Ni por asomo se me ocurriría discutir profesionalmente el análisis técnico de alguien a quien admiro y respeto, pero me voy a permitir opinar que a la dirigente del MIRA la atacó la memoria selectiva que afecta a todo el radicalismo cuando incursiona en el terreno político y asume el papel de fiscales sin reparar que gran parte de la responsabilidad de la actual situación le cabe enteramente.
La ex candidata jalilista destacó “la tranquilidad que tuvo la población catamarqueña durante 20 años, porque los sueldos se cobraban en tiempo y forma, y los incrementos salariales se dieron coherente y consecuentemente con los aumentos inflacionarios, de que las negociaciones y diálogo con los gremios se hicieron permanentemente, y que todo el mundo cobraba en término, sin tener el más mínimo temor de qué iba a pasar con el aguinaldo o los haberes”.
Y no conforme agregó: “Hubo una irresponsabilidad por parte del Gobierno provincial (del Frente para la Victoria) en términos de la cantidad de empleados públicos que se nombró en estos meses, sin tener respaldo presupuestario”.
En primer lugar, cuando desde LA UNION se informó de las dificultades para obtener fondos frescos, se detalló el parate de la administración pública en algunas áreas, pero se aclaró que los sueldos estaban asegurados (de hecho cobraron todos los agentes públicos el jueves y viernes de la semana pasada), y se estaban tomando las previsiones para no sufrir sobresaltos dentro de un mes, cuando se deban pagar los aguinaldos.
La situación está reconocida y no debería escandalizar a nadie que medianamente entienda de economía política.
Por eso, que se hayan postergado los pagos a proveedores -sin fecha prevista aún en muchos casos-, y que se haya detenido la obra pública no significa tocar el bolsillo a los trabajadores estatales como se pretende instalar, temerariamente.

 

Vitaminas necesarias
Quizás un poco de Vitaminas B1, B6 y B12, más algunos aminoácidos sirvan para ayudar a recuperar la memoria a ciertos dirigentes que olvidan el pasado, aunque la gente común sí los recuerda muy bien.
¿Cómo olvidar que para afrontar la crisis de principios del 2000, a instancias del ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, el ex gobernador radical, Oscar Aníbal Castillo, recortó el 13 % de los salarios de los empleados públicos, tal como hizo el gobierno de Fernando de la Rúa -también radical- con los jubilados y pensionados?
¿Tan fácil es olvidar que la devolución a los años fue con un bono de crédito fiscal que solamente servía para pagar impuestos?
¿Quedó en el olvido que no hubo ningún sector que haya recibido aumentos salariales por ese tiempo?
¿Nos podremos olvidar algún día que teníamos bonos "basura" que no servían para pagar nada y se debía recurrir al mercado negro -a menos del valor nominal- para tener plata en serio?
¿Ya nos olvidamos de que el desdoblamiento de los sueldos vino en la época donde gobernaba el FCyS y que desde hace años -hasta setiembre de este año- los empleados pagan intereses usureros en servicios y tarjetas de crédito, por ejemplo, porque cobraban más allá del día 10 que vencen en su mayoría?
Se podrá alegar crisis financiera mundial y nacional. Eso no se discute. Sí que se pretenda tapar bajo la alfombra las penurias causadas en esas dos décadas sin un mínimo de autocrítica.
Porque más allá de los argumentos técnicos, sería saludable que ayuden a buscar la salida a la coyuntura, más difícil aún con un presupuesto comprometido al 100 % en gastos corrientes y funcionamiento. ¿Quién sobredimensionó la planta estatal de modo que hoy dependamos exclusivamente de la Nación? ¿Quién obvió generar un colchón -fondo anticíclico- con los dineros extraordinarios de las regalías y utilidades mineras para no tener este tipo de dificultades?

 

Paz social a alto costo
En todo caso, si hubo "tranquilidad" como afirman, fue lograda a partir de un hecho de absoluta irresponsabilidad como fue el despilfarro de los recursos provenientes de la actividad minera. Porque a pesar de que la Ley prohíbe hacer gastos corrientes, tanto Castillo como más tarde Brizuela del Moral aprovecharon -bajo la excusa pueril de mantener la paz social- la bonanza económica para sostener un proyecto político.
Un dato. Brizuela del Moral, mientras fue gobernador, manejó desde el Sillón de Avellaneda y Tula presupuestos anuales millonarios que superan los 30 mil millones de pesos en coincidencia con el crecimiento de la Coparticipación Nacional y la mayor recaudación de la última década. Administró los recursos provenientes de la actividad minera en la provincia por más de 2 mil millones de pesos (solo de regalías dispuso de 391 millones de pesos, y más de 400 millones de dólares entre 2006 y 2010, de utilidades de YMAD, es decir $ 1.604.640.000 según el Informe de Sostenibilidad de Minera Alumbrera).

 

A la Justicia si es necesario
Si quedan dudas sobre los gastos de campaña del oficialismo, se debería hacer las denuncias correspondientes en los lugares indicados. Ir al Tribunal de Cuentas, pedir auditorías, los legisladores presentar pedidos de informe y, si detectan algo irregular o al menos acciones sospechosas, recurrir a la Justicia.
“Se hizo un derroche impresionante que no condujo a nada, sino que generó mayor incertidumbre”, cuestionó elípticamente también desde el FCyS, Myrian Juárez, al hacer referencia a las supuestas dádivas oficiales en la campaña.
Pero no se puede generar, precisamente como lo hace la diputada nacional electa, incertidumbre transitando un camino tan estrecho. “Jodan con el coya, pero no con sus alforjas”, relata el dicho autóctono para graficar que todo tiene un límite y que lo pone la prudencia y el  sentido común.
No se puede poner en alerta a toda la población estatal para sacar una tajada política.
Tiene que haber responsabilidad al momento de emitir opinión. No se puede hacer terrorismo político con algo tan sensible.
“Para que exista un buen Gobierno, se necesita sí o sí una verdadera oposición”, como dijo Stella Buenader de Walter del F3P. Y eso incluye la responsabilidad a la hora de hablar.

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