Columnistas | Panorama MunicipalMartes, 17 Diciembre, 2013 - 07:30

Edición Impresa

Subasta salarial, rebelión obrera

 Por Adrián Aráoz  (*)

La puja salarial en la Capital tiene a todos los trabajadores comunales en vilo. En medio de las negociaciones, entre oferta y contraofertas, el propio RJ tuvo que ponerse al frente del debate salarial, mientras el secretario político de la municipalidad brillaba por su ausencia.
El municipio ofreció un aumento del 30 por ciento, pero la oferta fue categóricamente rechazada por los trabajadores. Y exigen un incremento en negro de 2.000 pesos debido a que los trabajadores quieren la plata en sus bolsillos de manera inmediata.
Entre tire y afloje, RJ no peca de ignorancia y es prudente, pero sabe al dedillo que es vital arribar a un acuerdo salarial con los trabajadores en la mesa de negociación y evitar, de todas las maneras posibles, que levanten la bandera de protesta y reclamo. Aunque ya hubo una manifestación pública de los municipales, el Ejecutivo intenta poner paños fríos a la cuestión para evitar el paro de actividades y que la ciudad se transforme en tierra de nadie.      
Sin dudas, los encargados de las finanzas municipales andan todavía con la calculadora en mano, haciendo todas las previsiones presupuestarias posibles. Monedas más, monedas menos, sin dudas el municipio tendrá que hacer ajustes más profundos en toda la administración municipal. 
Por otro lado, es innegable la necesidad de los trabajadores de tener un incremento en sus magros bolsillos de manera urgente e indeclinable.

 

¿Vacaciones, tiempo de respiro?
Ante la difícil situación que podría avecinarse en la ciudad con la furia obrera, cuentan los pajaritos que RJ ya tendría preparadas unas minivacaciones que empezarían este fin de semana (sumando todos los asuetos decretados por las fiestas de fin de año) y se extenderían hasta enero, justo cuando la mayoría de los trabajadores está de vacaciones. ¿Quién habrá sido el asesor que le aconsejó esto a RJ? 
Pajaritos cuentan que la revolución obrera municipal está a punto de comenzar, sin embargo, algunos allegados al Ejecutivo están esperando las vacaciones esperanzados en que se desarticule la insurrección, ya que los trabajadores no asistirán a sus lugares de trabajo y no se organizarían para salir a la calle. Todo puede pasar.

 

Irían por todo 
Los pajaritos cuentan que existiría una intención de los municipales de ir por todo… No solo un aumento salarial, sino también exigirían mejoras laborales urgentes en casi todas las áreas e irremediable despido de varios funcionarios que maltratarían y perseguirían a los trabajadores desde hace tiempo. Por otro lado, los obreros se negarían rotundamente a las intenciones de RJ de cambiar el estatuto municipal: la Biblia de los municipales, que conseguirla costó muchos años de lucha. 
Este grupo de trabajadores organizados ya contaría también con el apoyo de la Mutual Municipal, que cuenta con una importante cantidad de adherentes y afiliados que se plegarían a la movida.   

 

Tesorero becado
Cuentan los pajaritos de la Capital que desde hace varios días existe un gran malestar en las oficinas de Tesorería de la comuna que conduce RJ. Varios empleados se habrían manifestado por algunas situaciones y desmanejos dentro. Cuentan que el director de Tesorería no llegaría a horario (llega a trabajar después de las 10.00) y constantemente se va de viaje.
El hombre estaría más ocupado y preocupado en atender su negocio particular que en tener puestos los cinco sentidos en su función pública.   
En su ausencia dejaría como responsable del área a un joven contratado y que viene de la gestión anterior, y que se manejaría con cierta impunidad, según cuentan los propios empleados de Tesorería Municipal. El joven hasta habría sido denunciado por miembros de algunas cooperativas por pedir coimas para activar expedientes de pago.
Los empleados aseguran que el área se convirtió en tierra de nadie y que se manejaría todo de manera antojadiza por una o dos personas.     

 

Más cambios
El tren de los cambios en la Capital no se detiene. Cuentan los pajaritos que días pasados hubo cambios en Inspección General de la Capital. Retornó al área un hombre de la política y que ya conoce el paño; y la ex directora se hizo cargo de la dirección de Tránsito Municipal.
Estos movimientos generaron que se elimine del organigrama de la dirección de la Policía Municipal y quede todo en manos de Inspección General, que depende de la secretaría de Gobierno de la Capital. 

Comentá esta nota