Columnistas | Panorama ProvincialLunes, 10 Marzo, 2014 - 07:25

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¡Viva la Patria, carajo!

Por Juan Carlos Andrada

Es igual de importante la cantidad de dinero que se destina a educación como la forma que se distribuye. De tal manera que, aun con un porcentaje mayor del Producto Bruto Interno (PBI), con la actual distribución, seguirá siendo lo mismo que hasta ahora.
Si no se gasta en lo que se tiene que gastar, es lógico. En un punto, es como si los gobernantes dijeran: “Lo dejemos así no más, total, medianamente anda. Con inequidades pero… funciona. Cambiarlo cuesta mucho”.
Esta tipo de escenario no es exclusivo de una administración. Por eso son realidades que no se modifican con el paso de los años más allá del color político del gobierno. Las necesidades se vuelven parte del paisaje, se naturalizan. Uno se acostumbra a las injusticias, se vuelve una piedra. Otro despropósito en el siglo XXI.
Pedimos “rendimiento escolar” pero en verdad no se puede bajo las condiciones en las que se estudia en localidades como Corral Quemado, Pozo de Piedra, Villa Vil, Puerta de Corral, Hualfín, Jacipunco, El Durazno, Los Nacimientos, La Ciénaga, San Fernando, por nombrar algunos a manera de referencia.
Es anecdótico pero pasó. Ocho camionetas oficiales en la época del FCyS, llena de burócratas, llegó con cuatro o cinco cajas de tizas. Obviamente, todos los que fueron de la capital cobraron viáticos. Los maestros desesperados porque a los funcionarios se les olvidó hasta la bandera de ceremonias. Es como esa serie de televisión,  “Aunque usted no lo crea”.

 

¿Igualdad de qué…?
Cuando se habla de igualdad de oportunidad en zonas tan duras, donde se enchufan dos estufas y saltan los tapones por el tipo de conexión, no tienen caminos ni agua potable, no es difícil que los proyectos políticos elucubrados se vean en extremo contrariados.
Lo peor es que es la misma realidad en todas las franjas alejadas de las cabeceras departamentales. En invierno no hay estufas y en verano no hay ventiladores. Falta bibliografía. Lugares donde el “personal único” toma exámenes, lava las tazas, limpia y destranca los baños.
El plan Conectar es una herramienta de igualdad siempre y cuando funcione. No se pueden entregar 50 computadoras sin el servidor, de lo contrario la “compu” se convierte en una mera play station o MP3 para jugar.
Hay pilas de computadoras bloqueadas en casi todas las escuelas del Norte. La de Corral es la excepción porque tiene el servidor ahí, pero también colapsa porque no aguanta 50 máquinas. Sin personal técnico ni servidor, la iniciativa se cae sola.

 

Talle chico
Se crearon escuelas secundarias rurales, muy bueno para los chicos. Nombraron director, profesores, pero los establecimientos necesitan también ordenanzas, secretarios, libros. No obstante, compartir la escuela con la primaria también tiene que ser revisado.
Lo preocupante, y en este caso hasta ridículo e insólito, es tener que compartir también el mobiliario que, siendo de la primaria, implica que los adolescentes (que hoy vienen talle XXXL) no entren en los pupitres.

 

Abanderados cría cabras
Lo cruel es que tenemos alumnos con muchísimo potencial y siguen en esos pueblos. En la municipalidad por una beca o de cuidadores de cabras que por supuesto no tiene nada de malo pero, si algunos fueron hasta abanderados, es triste tener que reconocer que la escuela no pudo darles una segunda oportunidad.
Ellos no tienen plata para estudiar en un IES o ir a la universidad. Podrían haber sido otra cosa y ellos lo saben. “A esos alumnos hay que darles una mano, sin embargo ¡se gastan en tantas otras cosas superfluas!”, me dijo uno de esos profesores que valen oro.

 

Santafecina-belicha
Si se quiere ser serio en Educación no se puede poner un contador o un ingeniero agrónomo al frente de la cartera educativa. Estos errores ya fueron cometidos en las gestiones anteriores. Eduardo Galera, Raul Giné, Mario Perna.
Tampoco le va bien al que no conoce el sistema educativo y la provincia. La ex ministra María Julia Acosta, es de Santa Fe, pasó mucho tiempo en Buenos Aires y vivió en Belén solo 5 años trabajando apenas seis meses en el IES como profesora de historia.
María Julia fue concejal, diputada provincial y nacional, pero sobre la realidad de zonas como el Norte Chico y Grande le faltó la vivencia que da solamente andar. Por incoherencias como estas tuvo que dejar el cargo y por eso fracasó en la gestión educativa.

 

El “Chino” Ariza
¿Y qué hay del ministro José Ariza? El “Chino”, como lo conocen los amigos, es un luchador y, sin faltarle el respeto a su investidura, fue un tipo humilde que la peleó desde abajo hasta que se recibió  y hoy es magíster. Un ejemplo de la movilidad social que produce la educación.
Sabe lo que es “pelear una horita” en las escuelas pagando gastos y hablando en casas de familia pidiendo que “le hagan precio” para un alojamiento en el interior, rogando que le “acomoden” los días para poder abaratar costos y poder al menos subsistir.
Otro catamarqueño como cualquier docente de los que hoy empiezan en la docencia, “puchereando”, como decimos los catamarqueños. Ariza conoce el hambre y hacer dedo muerto de frío en la ruta. Olvidarse o negar estas realidades es lo que distancia al ministro de sus colegas y su ámbito natural de trabajo donde, tarde o temprano, terminará volviendo.
Un dato aparte, pero relacionado, es que el subsecretario de Minería, Daniel Aibar, también fue docente en zonas muy difíciles del Norte de Belén. Como maestro rural debería hacer valer el plus de ventaja que le dan esas experiencias en la mirada política.

 

¿Son vagos los docentes?
Vagos hay en todos lados. En todas las reparticiones si se pueden aprovechar del Estado, lo hacen. Gente cansada hay por doquier. Así que si van a poner orden en el sector docente, que también lo hagan en todos los órdenes como en la Administración Pública o la Legislatura.
Pero, si un docente saca licencia estando sano, necesita un cómplice, alguien que le dé un certificado médico sabiendo que está en perfecto estado de salud. Tiene que haber un doctor que diga y firme que está enfermo cuando no es así.
Quiere decir que Reconocimiento Médico firma a ciegas lo que dice el profesional y que también tiene responsabilidad en esta estafa “de la licencia de la licencia de la licencia”, tal como lo dijo la Gobernadora. Tendría que mandar un médico a la casa y si no te encuentran en reposo y enfermo ¿estamos frente a un delito?
Para que un sujeto no vaya a laburar o cause un fraude debe tener varios cómplices en el Estado, tiene que haber una cadena de complicidades (como en el caso OSEP). La deshonestidad del docente no puede sola, es preciso un círculo viciado que lo avale. Reconocimiento Médico no puede firmar a ciegas, es en todos los casos responsable.

 

“Estamos a la de Dios”
La desilusión para el maestro rural viene de los organismos oficiales, no de la práctica docente. La fuerza para seguir adelante proviene de la misma gente del lugar. El propio ministro de Educación sabe que la Universidad prepara para una cosa y la realidad muchas veces es otra.   
En el campo se dice que “cuanto más al norte peor”. A medida que uno se adentra, se van endureciendo las condiciones de vida hasta hacerlas casi inhumanas. “Estamos a la de Dios” suspiró un docente contándome parte de esta historia mientras tomaba de nuevo impulso para seguir.
¡Aguante profe! ¡Aguante Norte Chico y Norte Grande! ¡Viva la Patria, carajo, y todos aquellos que hacen que nos sintamos honrados con tan digno trabajo!
Con estos ejemplos de vida es imposible quedarse en pujas puramente políticas y salariales, mucho menos protocolares. Sería vergonzoso hacerlo. Al menos, disimulemos.

 

Por Juan Carlos Andrada (De la Redacción del Diario La Union)

Para comunicarse: launionpolitica2014@gmail.com

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