Columnistas | Panorama MunicipalMartes, 1 Abril, 2014 - 05:55

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Tiren pero que no se rompa

Por Emilia Soria (*)

Con el paso de las horas, los acuerdos políticos-institucionales en la Capital parecen perder validez y firmeza si se mide a partir de la disputa en el Concejo Deliberante y las reprimendas en el Ejecutivo. Las internas como el malestar, crecen, y tal vez no faltaría mucho para que la fina soga que hoy los une, termine por cortarse, y por lo más fino.
Las recriminaciones entre la presidencia y uno de los concejales de la oposición, habrían sido el detonante para que aquel diálogo y pedido de paz social que se instaba desde el Poder Ejecutivo, culmine en decisiones impensadas y finalmente salgan perdiendo aquellos que no tendrían nada que ver.
Aquella demora en la resolución de las bajas o no a ex funcionarios de la anterior gestión, podía verse con un único propósito y realidad de que “nosotros también estamos y jugamos la misma”, pero bastó un solo paso en falso y acusación de la oposición para que la máxima autoridad termine por definir un futuro bastante oscuro y se considere a las designaciones de los hoy 9 empleados, como una disposición que “perjudica o lesiona los intereses de la comuna toda” y pida a Fiscalía Municipal –hoy a cargo de Julio Córdoba- expedirse sobre el tema, impugnando procederes y anulando tal “atrevimiento”, según consideran algunos.
Aún cuando falta la firma concreta y mientras desde “arriba” se avalaría pero con cierta prudencia, no demoraron en llegar los reclamos internos en disconformidad con el planteo y hasta se amenaza con no acompañar ciertos pedidos de la intendencia.
Lo que diga y no lo que haga
Por otra parte, lo que sucedería es que, además del pedido de la concejal guzmanista Silvia Fedelli respecto de nombramientos que conforme al presupuesto debería tener, en el oficialismo sobrevuela el enojo sobre 5 designaciones y algunas bajas que se habrían dispuesto desde la presidencia en forma minuciosa y dejando de lado ciertas intenciones de miembros del propio bloque del Frente para la Victoria.  Aún cuando poco se dijo o admitió, la reunión del jueves pasado del interbloque no habría pasado para nada desapercibida, hubo enojos, reproches y hasta ciertas exigencias en plazos determinados.
 
De transparentar, ni hablar
“No hay”, “vuelva más tarde”, “la semana que viene, o la siguiente”. Decenas de ciudadanos se pueden ver a diario en los pasillos comunales como del Cuerpo Deliberativo pidiendo ayuda o subsidios para determinados proyectos, por problemas de salud, para estudiar, para abrir un taller o simplemente comprar leche y pañales, porque llegar a fin de mes con lo que ingresa, es solo una poesía.
Sin embargo, ¿A dónde va a parar el dinero que estaría dirigido a estas respuestas?, ¿en qué bolsillo cae y cómo se transparenta?
Mientras a unos les parecería “ridículo o innecesario” que la ciudadanía toda sepa qué se hacen con esos mismos recursos que casualmente salen del Estado, otros prefieren cumplir con su deber de servir a la comunidad y mostrar a dónde van, por lo menos, los subsidios.
Desde hace un tiempo a esta parte, así como en los pasillos y puertas de algunos concejales u oficinas figura el cartel “subsidios suspendidos” o “fondos agotados”, por otra parte, una concejal de la ciudad, en este caso la ex diputada Liliana Barrionuevo, decidió publicar mediante redes sociales y dentro del ámbito comunal, la nómina de beneficiarios particulares, asociaciones vecinales y hasta escuelas destinatarias de estos fondos que son nada más ni nada menos que “públicos”.
En esto, no se trata de resaltar él o la persona que tenga la iniciativa como parte de sus convicciones y proceder diario, sino con rever la obligación como representantes sociales, elegidos por el ciudadano y la transparencia de los actos y cajas del erario.
 
Lo que no funciona… a donde funcione “mejor”
La idea de hacer las cosas como deben ser y evitar inconvenientes que demanden luego explicaciones y salir a salvar la gestión, es una orden o reglamento en el Ejecutivo del intendente Raúl Jalil, quien la semana pasada procedió con nuevos cambios en su gabinete pidiendo “seriedad y responsabilidad en cada una de las acciones que se tomen”.
Tras la renuncia de Alberto Kozicki en Servicios Públicos, los movimientos en el tablero municipal quizás no fueron antojadizos pero sí necesarios y contrarreloj.  El conflicto desatado a partir de las obras que se realizan en la plaza principal y la tala de árboles totalmente cuestionados y hasta ahora defendidos, derivó en decisiones inmediatas, aún cuando se desconoce qué medidas recaerán sobre algunos responsables.
Jorge Carrizo, quien se desempeñaba como secretario de Obras Públicas, ocupa ahora Servicios Públicos, mientras que Eduardo Niederlei, no solo es el sucesor de Carrizo sino, la persona de confianza del intendente y conocedor en detalle de cada uno de los proyectos previstos por el Ejecutivo.
Por su parte, la secretaría de Salud y Bienestar Social finalmente quedó en manos de una profesional de la medicina, doctora Guadalupe Toloza, recordando que antes de ella pasaron por el área dos contadores como Susana Peralta y Juan Cruz Miranda hasta llegar al dirigente Eduardo Andrada.
 
Por Emilia Soria (De la Redacción del Diario LA UNION)

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