Información generalJueves, 12 Enero, 2017 - 10:10

El vuelo de Marquitos no fue en vano

Hoy se cumple un año de la partida del niño Marcos Romero, un jovencito con apenas 12 años, lleno de vida y que practicaba múltiples disciplinas deportivas. En realidad, comenzó a despedirse aquel primer dia de 2016 cuando un golpe en su cabeza, tras una caida en su bicicleta, lo dejó maltrecho y con pocas chances, sin embargo peleó hasta donde pudo y cuando ya no podia mas, el inmenso corazón de sus padres, Vicky Ovejero y Mario Raul Romero, decidieron donar sus órganos, cosa que finalmente no sucedió. 
  
 

Lo que si sucedió luego, fue que en medio de tremendo dolor, sus padres sacaran fuerzas para luchar y conseguir un tomografo para el hospital de Niños. Ellos, junto a un grupo grande de amigos  de la familia comenzó a movilizarse para juntar el dinero. Esta movida, casi heroica, despertó la conciencia de varios funcionarios de Salud, que salieron a buscar el aparato que tanto hacia falta para el Hospital. Primero hubo una llamado a licitación, donde el mismisimo ministro reconoció que sentian verguenza de lo que hacia la gente por conseguir un aparato con costos millonarios. Finalmente hace unas pocas semanas llego el Tomografo al Hospital de Niños, tras una inversion cercana a los 5.000.000.000 de pesos que pagó el gobierno de la Dra Lucia Corpacci. Obvio que nada podrá detener el dolor de los padres de Marquitos ni el vacio que dejo el niño en el atletismo, rugby y el basquet, pero al menos quedará en los corazones de los catamarqueños, que ante tamaña desgracia, los padres del jovencito lograron transformar y mitigar tanto dolor luchando por otros menores que hoy pueden realizarse estudios de alta complejidad en ese aparato que tanta falta hacia a principios de 2016.

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