CulturaLunes, 1 Mayo, 2017 - 00:05

Una fervorosa multitud participó del cierre de las fiestas de la Virgen del Valle

Con una multitudinaria procesión, durante la soleada tarde del domingo 30 de abril, culminaron las fiestas en honor de Nuestra Señora del Valle, en el contexto del Año Diocesano de la Formación de los Discípulos Misioneros, primero del trienio de preparación para el Jubileo por los 400 años del hallazgo de la Madre Morena en la Gruta de Choya.

La apertura de los actos se concretó con la salida de la Imagen cuatro veces centenaria desde el Santuario, precedida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, junto con sacerdotes del clero catamarqueño y algunos llegados de otras diócesis hermanas. En esta oportunidad, la urna festiva con la Madre Morena fue portada por integrantes de la Brigada Aerotransportada 4° de Córdoba, a cargo del Coronel Omar Francisco Di Benedetto, un privilegio que tuvieron por primera vez desde que peregrinan para rendirle tributo, y escoltada por la Guardia de Honor de la Policía de la Provincia y gauchos de distintas agrupaciones con las banderas papal y argentina, y de las provincias.
Cientos de personas ubicadas detrás del vallado colocado en el Paseo de la Fe la recibieron jubilosas, mientras se escuchaban los sones de la Banda de Música de la Policía de la Provincia, en medio de vivas y aplausos, mientras Cadetes de la Policía de la Provincia formaban un cordón en el tarimado dispuesto delante del atrio, donde fue colocada la urna sobre un altar.
Inmediatamente comenzó el desplazamiento de las delegaciones de peregrinos que portaban sus estandartes, banderas e imágenes de los Santos Patronos de sus comunidades, tanto de la diócesis catamarqueña como de los grupos provenientes de diferentes provincias; además de instituciones y organizaciones que saludaron a su paso a la Madre Morena.
Mons. Urbanc descendió del tarimado para saludar y bendecir a quienes hacían su pasada por el lugar, en un clima de mucha alegría y emoción.
Seguidamente se encolumnaron religiosos, religiosas y sacerdotes junto al Obispo Diocesano y comenzó la procesión con la Venerada Imagen. Detrás de la Virgen se ubicaron la Gobernadora de Catamarca, Dra. Lucía Corpacci; el Intendente de Capital, Lic. Raúl Jalil, funcionarios, legisladores, autoridades judiciales y otras nacionales, provinciales y municipales, y de las fuerzas de seguridad.
Los devotos y peregrinos se fueron sumando a esta manifestación pública de fe, mientras los guías iniciaban el rezo del Santo Rosario, con textos bíblicos al comienzo de cada misterio, bajo la animación de los grupos de música Yanai y Kairós y las voces de representantes de los ámbitos de la catequesis y la educación.
A lo largo del trayecto se meditó a la luz del Documento de Aparecida, y se rezó por las intenciones de todos los feligreses.
Al llegar a La Alameda, donde la Sagrada Imagen fue coronada hace 126 años, fue recibida por cientos de devotos que la esperaban para saludarla emocionados con pañuelos en alto, vivas y aplausos. Frente al complejo cultural Urbano Girardi una lluvia de papelitos celebró el paso de la Imagen.
La procesión completó su recorrido en medio del júbilo de los cantos, las oraciones, vivas y reflexiones.
Ya de regreso, cuando las luces del día se habían apagado, frente al atrio de la Catedral Basílica, la Virgen fue saludada con los acordes de la Banda de Música, tras lo cual fue colocada en el trono festivo.

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