Columnistas | OpiniónLunes, 1 Mayo, 2017 - 14:55

Que Dios y la Patria se lo demande… y los ciudadanos lo hagamos cumplir

Por Omar López Mato (*) 

Que Argentina sea un país hecho por abogados y para abogados parece ser una realidad que beneficia especialmente a la “exitosa abogada” (aunque algunos dudemos de la veracidad de ese título y tales honores).

Es difícil no desmoralizarse cuando cada día nos levantamos con un nuevo acontecimiento que da por tierra con el proyecto de aquel país ideal que soñamos, y votamos. Queríamos un país con justicia y solo tenemos mendrugos.
Es inconcebible que cuando abundan las pruebas en contra de personajes que decididamente robaron al erario público, estafaron sin pruritos, mintieron hasta lo inconcebible, hoy no se vea reflejado en actos concretos de penalización. Parece que solo cuentan los crímenes de lesa humanidad, cuando la corrupción mató a más personas que las armas utilizadas para defendernos de la subversión. ¿Hasta cuándo esta hipocresía? Ahora el general Milani, desde su celda reconoce las penas excesivas.
La inclusión social de la que se vanagloriaba el kirchnerismo fue una tremenda mentira, que mantuvo a los pobres, pobres, y multiplicó la indigencia. Pero no solo perdimos en lo económico, retrocedimos en lo moral, en lo ético y en los derechos de las personas, porque podrán enumerarse muchas concesiones, pero si no hay medios para cumplirlas, se convierten en una mentira cruel con fines electoralistas.
Una víctima de algún delito, si no tiene el respaldo económico para proveerse de un abogado queda indefensa ante su victimario, y la Justicia se acomoda la venda sobre sus ojos, de por si miopes. Solo los pobres y los idiotas van presos, decía un ex miembro de la Corte Suprema y cuando vemos algunos fallos, o lo que es peor, la ausencia de fallos, nos sentimos más pobres, más estúpidos.
La falta de Justicia nos golpea cada día, nos veja, nos humilla como ciudadanos, como contribuyentes, como trabajadores que aportamos para abonar los suculentos salarios que perciben nuestros jueces y fiscales que se toman meses y años para el cumplimiento de su misión: impartir justicia, que cuando llega y si llega, es escasa, flaca, tardía e inoportuna.
El caso más aberrante y patético del largo listado de deudas judiciales, es el de la ex “presidenta” Cristina Elizabet Fernández, viuda de Kirchner, sobre quien pesa toda la jurisprudencia penal económica de nuestro país, procesada en tres oportunidades, en dos de ellas por asociación ilícita (que implica su inmediato encarcelamiento). ¿Cuántas causas tiene además de las más publicitadas de sus hoteles y su socio furtivo, el por ahora silencioso Lázaro Báez? ¿Tiene 200, 250 causas? En estos días la hemos visto en su rol de cronista, relatando en forma mendaz la agresión sufrida a manos de una turba “irracional” que pretendía cobrar los sueldos atrasados, de una provincia que está, como admite su cuñada, Alicia Kirchner hoy gobernadora, quebrada,  a pesar de los continuos aportes del Estado Nacional (es decir, de todos nosotros, hicimos nuestros aportes crematísticos para sostener a la provincia surera, vale recordar el recargo en las facturas de electricidad para el Fondo de dicha provincia).
Esta ex presidenta que dejó al país en una situación desesperante, de la que va a costar mucho tiempo, dinero, esfuerzo, salir, nos sorprende con un pedido de permiso para viajar a Europa a dar conferencias. Y no queda claro quién la convoca. Según el juez está en derecho de viajar, pero nos preguntamos ¿es justo que la autora de un latrocinio feroz pueda abandonar el país en medio de tantas causas? ¿Están seguros que va a volver? Hagamos historia: Rosas se fue y dejó a su amante, Eugenia de Castro y sus cinco hijos acá; Perón huyó y dejó a su amante adolescente. ¿Sería extraño que Cristina lo deje solito a Máximo, que además tiene fueros?
Como ciudadano me pregunto ¿qué puede decir la autora del dislate nacional ante miembros de la Universidad de Oxford, que no sean grotescas mentiras? Entonces nos enteramos que no es la prestigiosa Universidad de Oxford quien la invita, sino una oscura Oxford Union, una sociedad de debates en la que algunos de sus miembros (no todos) proceden de la prestigiosa Universidad.
¿Querrán tener una clase práctica de la exitosa abogada de cómo hacer mierda un país? ¿Querrán escuchar de la arquitecta egipcia cómo se revienta la economía?
Por lo que se puede ver de la supuesta carta de invitación, es dudoso que haya sido redactada por un inglés (como sería usual en este tipo de invitaciones). Y el texto en español contiene varios términos de la jerga bolchoide vernácula.
Todo es dudoso. En el cronograma de actividades programadas para el mes de mayo de The Oxford Union no figura la visita de la gran chorra nacional.
Todo esto suscitó una virulenta reacción en las Redes Sociales, con una abrumadora coincidencia de repudio a esta maniobra de la ex presidenta, que más bien parece un intento de fuga y búsqueda de asilo en el extranjero, que una gira catedrática, donde seguramente se hará la víctima perseguida por los intereses mundiales de las multinacionales. Por esta reacción de la gente, el fiscal Carlos Rivolo, quien la procesa a ella y a su hija en la Causa Los Sauces, por asociación ilícita, posteriormente no se opuso a su partida del país, y ahora pide informes a The Oxford Union sobre la supuesta invitación.
¿Qué más se necesita para declarar la asociación ilícita? ¿Cuántas otras cuentas, campos, departamentos hay que descubrir? ¿Quién más la debe delatar? La verdad que no entendemos qué otra cosa se necesita ¿coraje? Eso no se vende
Ya hemos visto documentos corregidos con liquid paper, domicilios inexistentes de sus empresas, firmas post mortem de su marido, hoteles que facturaban fortunas con sus habitaciones vacías, zócalos truchos, mentiras, mentiras y más mentiras. ¿Cómo el poder judicial permite tan livianamente la partida del país de una acusada comprometida en tantas causas?
“Si no se fugan, van todos en cana”, dijo el desaparecido fiscal Alberto Nisman unos días antes de su sospechosa muerte, y esto parece, a todas luces, una fuga.
Ya ni “su lugar en el  mundo” le brinda la paz que pretende, ni las perspectivas son alentadoras en cuanto a su futuro en libertad. ¿Es tan difícil imaginar que Cristina Fernández se quiera fugar o usar la prensa internacional para victimizarse, como lo hace Milagro Sala? ¿De esta forma vamos a atraer fondos al país, con una chiflada diciendo cualquier cosa, ensuciando a todo el mundo para salvarse?
La Dra. Elisa Carrió nos advierte sobre los desmanejos judiciales y convoca a marchar en defensa de la Justicia que a todos nos compete. Sin esta justicia el kirchnerismo no hubiese llegado tan lejos. Creo que es necesario que una vez más los ciudadanos tomemos una actitud determinante para que esos derechos no se conviertan en injusticia. Sería excelente que los argentinos nos inspiremos en Henry David Thoreau, quien nos instaba a “La desobediencia civil” y no en los consejos del Viejo Vizcacha.
Tenemos que impedir que Cristina Fernández salga del país. Tenemos que exigir que de una vez por todas, se pare de especular con tiempos electorales y se cumpla con la Ley. Cristina no puede seguir en libertad, pero menos aún puede salir del país. Cortemos calles para obstaculizar el tráfico como tantas veces y a diario lo hacen sus seguidores. Frenemos el avión si hace falta. Si no son los jueces los que se imponen, que sea la gente la que impida su huida.
La Sra. Fernández de Kirchner debe quedarse en Argentina a pagar sus desmanes. Después de todo, Dios y la Patria se lo demandan… Y ya es tiempo de hacerlo cumplir.  
  
(*) Médico y escritor  
Su último libro es Ciencias y mitos en la Alemania de Hitler
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Comentarios

Es una​ Burla a la inteligencia de cualquier trabajador!! Mirar la imagen y está nota que nos recuerda el ENGENDRO que nos gobernó, durante tanto tiempo.

ESTA FLIA, Y ESTA MUJER REPRESENTA EL ENRIQUECIMIENTO A PARTIR DE DINEROS PÚBLICOS, EL NEPOTISMO, LA MENTIRA, FINGIR QUERER NUESTRO PAÍS PARA DESPUÉS DEJARLO EN LA LONA, NO HACERSE RESPONSABLE DE NADA, LA SIMULACIÓN PERMANENTE DE SABER, PERO NO ENTENDER NADA, LA IRRESPONSABILIDAD DE INGRESAR GENTE AL ESTADO, VIOLANDO NORMAS DE CONCURSO, LA SOBERBIA DE CREERSE LA PATRIA.

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