Policiales

“Las agresiones que tenía el imputado eran de tipo patoteril y no las pudo provocar una sola persona”

Así declaró ayer, en audiencia de debate, el Dr. Laureano Contreras, quien atendió a Gustavo Domínguez luego de ser detenido por la policía, tras el homicidio de Juan Carlos “Mapuche” Yapura. El lunes serán los alegatos y posible sentencia.

Durante la mañana de ayer, se desarrolló en la Cámara Penal Nº 1 la tercera audiencia en el juicio que se sigue en contra de Gustavo Domínguez, imputado del delito de homicidio simple por la muerte de Juan Carlos “Mapuche” Yapura, hecho de sangre ocurrido en marzo del año 2018, en Santa María. El plenario continuará el próximo lunes, con la exposición de los alegatos y el posible dictado de sentencia.

A lo largo de la audiencia, se escuchó la declaración de los últimos dos testigos y la ampliación de declaración del imputado, quien tal como lo había adelantado su abogado defensor, en el inicio del proceso, al finalizar el paso de los testigos, dará su versión al tribunal, integrado por los jueces Fernando Esteban, Rodolfo Moreno y el juez de la Cámara Penal Juvenil, Dr. Fabricio Gershani Quesada.

El primero en declarar fue el Dr. Laureano Contreras, médico del Hospital de Santa María, quien asistió al imputado a horas de ser detenido por la policía. Fue así que en el recinto, Contreras indicó que Domínguez estaba golpeado, con hematomas y excoriaciones en distintas partes del cuerpo, refiriendo entre ellas el tórax, el ojo y la espalda: “Como estaba muy golpeado, decidí que no fuera alojado en el calabozo, sino que fuera llevado a un sanatorio, ya que tenía obra social, donde quedó internado por dos días” refirió el testigo. En ese orden de ideas, dijo que se le practicaron a Domínguez diversos estudios que, entre otras cosas, determinaron que “no presentaba lesiones óseas”.

A la pregunta del tribunal, el médico refirió que las lesiones que presentaba el imputado eran producidas “por una agresión de tipo patoteril y que las mismas no pudieron haber sido producidas por una persona, sino por más de una” finalizó la declaración el profesional.

Luego, ingresó al recinto la expareja del imputado, María Martina Soriano, a quien en más de una oportunidad, a lo largo de su relato, los jueces del tribunal le advirtieron que estaba bajo “juramento de decir la verdad” en la audiencia. Sentada ante el estrado, la testigo se desdijo de lo que había declarado en la Investigación de la causa ante el fiscal y acusó a la abogada por ese entonces del imputado de “hacerla mentir”.

“La Dra. Carrizo me llamó y me amenazó. Me dijo que todo había sido culpa mía y que tenía que decir que “El Panadero” -Juan Carlos Yapura-  me buscaba para tener una relación, pero era mentira. Él nunca me faltó el respeto”.

En otro tramo de su declaración, la mujer se refirió a la noche del hecho y dijo que una vecina fue a buscarla y le dijo que se estaban matando afuera. Ella, al salir de su casa, vio que “El Panadero” estaba arrodillado, ensangrentado y que Roque -hermano del fallecido- tenía tirado en el suelo a Domínguez, con el brazo hacia atrás, en la espalda. Se acercó y le dijo que lo suelten porque le habían pegado mucho y le contestó “mirá lo que le hizo a mi hermano”. “Después, me volví a mi casa, tomé un palo, pero le amagué, nunca le pegué ni a Roque ni a mi expareja. En lo que le pedí que lo deje a mi expareja, Domínguez se levantó, se fue a la casa y después fue la policía y lo llevó detenido”. A las preguntas de las partes, señaló que cuando la policía se llevó al imputado de la casa, le secuestraron un cuchillo “chico”.

 

“Yo quise salir corriendo, Roque me atajó y Mapuche me pegó”

Luego de concluir la ronda de testigos, Gustavo Domínguez, el imputado, se sentó ante los jueces y contó su versión del crimen del que se le imputa. Sin responder a las preguntas de las partes, solo a la de su abogado Luciano Rojas, el acusado dijo que fue golpeado por Roque y que cuando quiso escapar porque sintió mucho miedo, Roque -hermano del fallecido- lo atajó y la víctima lo golpeó del otro lado.

En la sala de audiencia, Domínguez dijo que fue esa noche del hecho a la casa de los hermanos Yapura porque le habían estado tirando piedras en su domicilio y quería saber quiénes eran. Como las viviendas estaban construidas recién a varios metros hacia dentro desde la vereda, él -dijo- ingresó y golpeó las manos, pero nadie lo atendió. “Cuando salía me cruce con Roque, que me dijo qué andaba haciendo en su casa. Le expliqué que me tiraban piedras y  me dijo esperá. Se fue adentro y volvió con su hermano, Juan Carlos, enojados.  Roque se acercó adonde estaba, casi en el cordón y me pegó una patada en la pierna que casi me hizo caer, entonces yo quise salir corriendo, pero Roque no me dejó y su hermano me golpeaba por el otro lado.

Ya en la vereda -en frente de la casa de los hermanos Yapura- me seguían pegando y forcejeábamos. Me asusté tanto porque no dejaban de pegarme, que pedí auxilio. Fue ahí cuando saqué el cuchillo, que siempre lo llevo conmigo y no sé en qué momento lo herí porque Juan Carlos me tenía trabado”. Después, veo a Martina que me ayuda y me voy a la casa, donde llegó la policía y me arrestó”. Concluida la declaración del imputado, el tribunal pasó a un cuarto intermedio para el lunes, cuando se expondrán los alegatos y, posiblemente, se diga la sentencia.

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