Economía y finanzas

Reacción negativa de los bonos tras luz verde del FMI para reestructurar

Los bonos argentinos recibían otro golpe este jueves, aunque más moderado de lo que se preveía de antemano, después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) le diera luz verde al Gobierno para reestructurar su deuda.

El FMI consideró al concluir una visita al país que la deuda pública de Argentina no es sostenible, por lo que sus acreedores privados deben hacer una "contribución apreciable", en un guiño al Gobierno del Alberto Fernández.

Los títulos argentinos operaban con una merma promedio del 1,4%, donde la deuda en dólares de mayor duración como el Discount perdía un 2,6%, para profundizar las mermas acumuladas en el año.

"Hay una previsible debilidad de los bonos tras la dura declaración del FMI que anticiparía mayores quitas para los bonistas. Si bien era esperable una reacción negativa, es cierto que podría haber sido peor", comentó a Ámbito el economista Gustavo Ber.

Mientras tanto, el riesgo país argentino subía 4% (82 puntos básicos), a 2.117 unidades, frente a un nivel de 1.770 unidades anotado a finales del 2019 y los casi 2.600 puntos registrados en septiembre pasado.

"Lo del FMI era esperado. Seguro que le pega un poco a los bonos el día que el Fondo lo confirma. Pero el FMI siempre trata de ser neutro en estos contextos: dice ´mostrame un plan creíble y es cosa tuya si eso implica una quita muy grande´", analizó el director de Proficio Investment, Rafael Di Giorno.

Para el especialista, "la cuestión central es si a la Argentina le conviene un ´haircut´(quita) tan agresivo. Corre el riesgo de que los fondos grandes no entren al canje, y el país se quede sin mercado de capitales por varios años". Y enfatizó: "No hay crecimiento posible hasta que no se arregle el tema de la deuda. Los fondos lo saben, tienen la ley de su lado y la mayoría tiene espaldas para aguantar posiciones que en porcentaje de sus portafolios son pequeñas".

Por su parte, Matías Rajnerman, economista de la consultora Ecolatina, señaló que "el comunicado del FMI es un 'espaldarazo' en la negociación por la reestructuración de la deuda". Ahora la pregunta es cuánta "sangre" de acreedores quedará luego de la próxima reestructuración de deuda por unos 100.000 millones de dólares.

El Gobierno argentino impulsa una reestructuración global de la deuda del país de unos 100.000 millones de dólares con una fecha tope fijada para concluir las negociaciones del 31 de marzo. De esta suma, 44.000 millones de dólares corresponden a un crédito vigente con el FMI.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, dijo que quiere evitar una reestructuración confrontativa y sostuvo que el país no puede seguir afrontando pagos de deuda insostenibles, ni imponer austeridad fiscal a una economía en recesión.

El presidente del Banco Central dijo este jueves que "es posible" que haya un default del país, aunque sostuvo que tiene "pocas probabilidades".

"Estamos en una negociación, el Gobierno va a hacer una oferta, y esa oferta puede ser aceptada o rechazada. Pero el Gobierno no va aceptar ningún tipo de propuesta que no sea sustentable en el corto y en el largo plazo", indicó el titular de la entidad monetaria, Miguel Pesce, en una entrevista con radio La Red.

Argentina apunta a reestructurar su deuda soberana para evitar el incumplimiento de alrededor de 100.000 millones de dólares, incluidos unos 44.000 millones de dólares adeudados al FMI.

Guzmán viajaba este jueves a Arabia Saudita para participar de la reunión del G20, donde tiene previsto encontrarse con la jefa del FMI, Kristalina Georgieva, y con el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Steven Mnuchin.

Con todo ello, el mercado estaba atento y haciendo cuentas para analizar si le conviene canjear al AF20 por un nuevo bono del Tesoro a 2021 que se licitaba esta tarde, junto con dos letras, con vencimiento en 2020. (Fuente Ambito)

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