Columnistas | Panorama TurísticoViernes, 12 Abril, 2013 - 07:30

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Nuestro termalismo

Por Diego Boé

En las primeras décadas de los años 1900, la gente más pudiente de Argentina iba en verano al mar a darse baños con aguas que, lógicamente, tenían sus componentes que hacían bien a la salud. En ese lapso, un verdadero relax para aquellos que tenían la posibilidad de hacerlo.
  Era de suma necesidad en algunos casos una vez al año mojarse con agua de mar. En los años posteriores, fueron descubriéndose fuentes de aguas termales: la primera fue la de Carué, en la provincia de Buenos Aires.                                                                                                                                           
  Y, de esa forma,  pasando  el tiempo se descubren las de Victoria, Entre Ríos; las de Río Hondo, Santiago del Estero y, simultáneamente, salieron a la luz las 78 fuentes de aguas curativas que Catamarca tiene.                                                                                                                                                              Lógicamente no todas están explotadas, digamos la gran mayoría, pero las de Fiambalá, de La Aguadita, cerca de Tinogasta; las de Hualfin, las de Villa Vil, son las cuatro más preparadas para recibir a bañistas en  sus aguas de “buena consistencia” para la salud. 
Existen varias categorías de este tipo de elemento natural, y esas categorías se diferencian unas de otras según la temperatura del agua. Las que van desde 38 grados,  son consideradas mesotermales, y otras, de temperaturas de 45 grados, hipertermales.
En Fiambalá en sus 5 piletones, hay variedad de temperaturas. 
En el resto de las fuentes explotadas en Catamarca son de un clima  parecido.                                                                          
¿Por qué son buenas para la salud?
Según los estudiosos de la naturaleza, tienen minerales que favorecen el funcionamiento del organismo, tales como los riñones, para cuidar al corazón, beneficios para la piel y la respiración, evitar el reuma y favorecer otros factores del organismo.
Todas los elementos naturales de este tipo apuntan principalmente a relajar y desestresar.             
En los primeros períodos de tiempo, cuando fueron descubiertas, era gente mayor, de la tercera edad, que concurría a las fuentes de aguas termales, hoy en día esa modalidad cambió, ya que adultos y niños también lo hacen.
Dejaron de ser un sitio con concurrencia de gente muy grande con afecciones. Todos reciben el beneficio natural de sus aguas.
Además, el descubrimiento trajo aparejado la instalación de establecimientos, spas, que son para tratamientos de belleza y salud con estas aguas especiales.
Hace 20 a 30 años que comenzó la eclosión de gente que quería frecuentar estos lugares, donde haya aguas para conservar la salud.
Los lugares naturales que estamos comentando están orientados a contrarrestar los efectos de la vida urbana.
Ellas también ocasionan el nacimiento de otro tipo de tratamientos, como la talasoterapia, que consiste en mezclar este tipo de agua con tierra con mucha arcilla, quedando una pasta flácida muy buena para la piel.
Existe una variedad amplia de tratamientos con el mismo objetivo de salud.
Un funcionario del ministerio de Turismo de la Nación y encargado del sector turismo de bienestar, Adrián Stur, dijo: “Hay una constante búsqueda del equilibrio entre lo interior y exterior de cada persona, que desemboca en ir a estos centros de salud, o a regiones donde haya aguas diferenciadas”.
“La tendencia en el mundo es vincular el termalismo, la talasoterapia y el spa al bienestar”, agregó el funcionario.
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con el termalismo
A fines del año 2012, Stur visitó varias veces Catamarca, y en vínculo con la secretaría de Turismo de la provincia, que comanda Natalia Ponferrada, realizaron diversos análisis y se trazó algunas estrategias por seguir sobre el termalismo.
Se aguarda la presencia del funcionario nuevamente para seguir avanzando sobre el mismo tema.
En septiembre del 2012, también se realizó, como todos los años, Termatalia- Perú 2012,  el evento más grande del mundo de termalismo, que presencian más de 500 representantes de lugares con aguas termales de todo el planeta.
Siempre se hace en España; por primera vez se hizo en América y en el país del altiplano.
Para tal ocasión, se envió en forma especial a Eduardo Navarro, del área que contempla el tema en cuestión, perteneciente a la secretaría de Turismo Provincial. Acompañó también la máxima autoridad de la entidad que abarca a todos los dueños de hoteles y restoranes del país, Fehgra, que asume cómo titular el catamarqueño  Roberto Brunello.
De esa forma, la provincia estuvo presente en el mayor acontecimiento de termalismo.
Es reconfortante saber que nuestra tierra puede brindar para cada uno de sus habitantes  sitios naturales para gozar del beneficio de cuidar la salud, y poder invitar a gente de cualquier punto del país y del resto del mundo, a que vengan y disfruten cómo nosotros.

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