Columnistas | Panorama TurísticoViernes, 10 Mayo, 2013 - 07:30

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Hoja de ruta por Catamarca

 Por Diego Boé (*)

Pocas veces hemos relatado  o trasmitido  lo que vive o expresa un turista estando en Catamarca, en cualquier punto geográfico de la provincia.
¿Y por qué es importante preguntamos esto? La respuesta es para asimilar primero el hecho en sí, de qué queremos que el visitante esté satisfecho y conforme. Luego para adquirir nuevos datos que más adelante nos servirán para corregir los errores.
En esta ocasión nos ocuparemos de dos o tres acontecimientos que nos dan nuevos ingredientes dentro de la actividad turística y que son ricos por diversas características.
Uno sería la visita a nuestra provincia del equipo oficial  Mitsubishi con 2 o 3 camionetas  4x4, los cuales se trasladaron  a Antofagasta de la Sierra para probar los rodados.
Un pequeño cowboy de vehículos “todo terreno” y en un suelo tan inconmensurable y fabuloso para echar a rodar estas pick up. Varias  personas fueron las que  estuvieron en aquella localidad puneña a 601 Km. de nuestra ciudad capital, y trajeron una vivencia única.
Imaginemos que el terreno invita a gozar de la aventura y más en una camioneta off road y en un lugar de montaña a casi 5.000 metros sobre el nivel del mar, donde al no ver caminos de asfalto, se apasionan mucho más por el lugar.
Allí  probaron los rodados en velocidad, en pendientes muy pronunciadas, la altura en sí para ver cómo se comporta el motor. Atravesar los ríos que se pueden cruzar en sus trayectos. Vale decir, lo justo para el objetivo del viaje.
En este caso, el grupo que visita aquella zona de la provincia, experimenta el comer y dormir en situaciones muy disimiles, lugares de alojamiento bien instalados en un hostal u hostería, a otras como dormir en bolsas o carpas, en sitios inhóspitos. Lo mismo pasa con comer, sentarse en un comedor en la Villa Antofagasta o llevarse una vianda y comer en donde se presente la ocasión, en medio de una roca, o un pircado, al aire libre mientras uno observa lo magnánime de un cordón montañoso.
Otras experiencias
Otra de las experiencias que queremos contar fue hace días, del Congreso  de Riesgos y Desastres, que se hizo en nuestra provincia y que organizó la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), para tal ocasión participaron varios ciudadanos de muchos países del mundo, entre ellos Etiopía, Japón, EE.UU, Brasil, por citar algunos. Lógicamente, al ser de culturas diferentes, comentaron sobre nosotros de muchas maneras, en especial aspectos que tienen que ver con el turismo.
Cumplió un rol preponderante quien ofició de traductora y que pudo tener una visión bien cercana con los extranjeros. En cada momento que iba transcurriendo el día, se conoció que los foráneos decían que estaban “muy sorprendidos por el tipo y colores de las montañas que observaban”.
La agencia Alta Catamarca, de Víctor Ahumada, fue la responsable de la logística total de los visitantes, desde proveerles hotel en Buenos Aires, el traslado de Capital Federal hasta nuestra Capital norteña. Luego aquí en Catamarca, buscarlos todos los días en el hotel y trasladarlos al Predio Ferial, donde se hizo la pertinente convención. También se los llevó a diversos sitios de la ciudad, y así de esa forma conocieron bastante de nosotros.
Los miembros del congreso en cuestión, y que no son argentinos, se los vio en varios sitios consumiendo bebidas y comidas como un catamarqueño más, y así impregnándose de lo que se observa en el lugar.
Deporte y turismo
La última de nuestras consideraciones con visitas turísticas, tiene que ver con el arribo de deportistas y que sin lugar a dudas también transmiten  cosas interesantes en la faz de la industria de la hospitalidad.
El deporte es un gran convocante al turismo, es más, la secretaria de Deporte de la provincia organiza permanentemente acontecimientos que obligan a los participantes  a consumir alojamiento, comidas, combustible y demás productos o servicios.
Hace motorizar más la industria del turismo local.
Por ejemplo, si se concreta el TC2000 en el mes de junio, eso traerá también muchísima gente y podemos citar 25 personas por equipos, donde corren en cada competencia 55 autos, estamos hablando de más de mil turistas del deporte de competición que vendrían a Catamarca.
Esta semana  sirve como ejemplo, porque 2 o 3 hoteles se llenaron con los jugadores de los equipos de fútbol de varios lugares de Argentina, donde el consumo fue muy alto y se vio cómo, por ejemplo, los mismos deportistas transitaron el micro centro y compraron regionales, golosinas, se sentaron en bares a tomar alguna bebida, en fin, un buen comportamiento de compras.
Ya en el momento que arriban a la estación aeroportuaria, tienen una predisposición diferente, entran a un lugar con rasgos naturales muy diferenciados a los de sus lugares de origen.
Los árbitros de fútbol manifiestan mucho a cerca de la fisonomía que rodea al estadio del Bicentenario, ni hablar la loma de la Cruz negra que está ubicada a un costado, e incluso los relatores en radio y televisión en los momentos de los partidos, también tienen alguna connotación.
Sin lugar a dudas, hay algo muy marcado y es que todos los que nos visitan en Catamarca, lo hacen con una idea de cómo es el lugar, y se retiran con otra muy diferente y de mejor tenor.

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