Columnistas | Panorama MineroMiércoles, 31 Julio, 2013 - 08:00

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La minería en los discursos de campaña

Por Juan Carlos Andrada

Aunque por lo general preferimos hablar de la despolitización de la minería, en estas elecciones primarias 2013, el tema minero ambiental, lejos de quedar relegado, se impuso desde un principio haciendo espacio para todo tipo de especulaciones políticas.
Con este panorama, mentiras y verdades se entreveraron. A pesar de que el debate se potenció por la coyuntura nacional e internacional, la minería catamarqueña se quedó estancada en argumentaciones obsoletas en medio de cruces ideológicos donde al parecer “vale todo”.
Con la carga de estar padeciendo una crisis de la minería metalífera, a la oposición no se le ocurrió otra cosa que decir que “muchas cosas mejoraron” con la actual administración y citaron como ejemplo la “concientización” social de la importancia de la actividad.
¿Sincericidio de donde se desprende que al Frente Cívico y Social le faltó tacto para resolver el problema? O ¿estrategia opositora para hacerle creer al oficialismo que todo marcha sobre rieles con el único objeto de marcárselo cuando política y electoralmente sea conveniente?
 
¿Quién es la oposición?
Pero el Gobierno no debe dejarse engañar. O la oposición es muy mala o no tiene intención de colaborar y hacer algún aporte. No obstante, también puede suceder que no hagan “observaciones” para no dejar a la intemperie que el Frente Cívico se equivocó y se guarden los argumentos para más adelante. ¿Entienden que no es “momento” para hablar seriamente de minería?
El inconveniente es que si aseguran que “está todo bien” en el nivel local, hacen el proceso inverso al que necesitamos. Es decir, clausuran el debate antes de abrirlo. Atentos a que el diagnóstico de la actividad es conocido por todo el mundo, el discurso opositor se queda en la formalidad, en la superficie, o esconde adrede fines políticos especulativos. Como usted ya sabe, en este rubro, nadie da puntada sin hilo.
¿Conclusión? Como está todo bien, capítulo cerrado. ¿Habremos alcanzado entonces un tácito acuerdo entre oficialismo y oposición sobre la minería como política de Estado sin ni siquiera haberlo buscado? Si la oposición no cuestiona o hace aportes críticos, ¿quién lo va a hacer?
 
Barrionuevo, Páez y la minería
El que cuestionó fuertemente la actividad es Luis Barrionuevo. Duro como siempre, aunque muchas veces no queda del todo clara su posición. Según lo dicho a este medio, no es un anti-minero sino que lo que quiere, más allá de la estridencia de las declaraciones, es “recuperar” la administración de esos recursos naturales, más ganancias, y que se garantice el derrame a la sociedad.
Ni Alejandro Páez, el intendente anti-Agua Rica, se desprendió de los recursos provenientes de Bajo La Alumbrera. Si el jefe comunal andalgalense, a pesar de su ideología, no puede dejar de lado los fondos provenientes de la minería, ningún otro político lo va a hacer en verdad. Como resumiremos más adelante, una cosa son las palabras y otra los hechos.
Algo así como: “Podemos discutir la minería, pero el dinero que genera la actividad es mío y lo administro como creo más conveniente. Yo lo quiero disponer y, por más antiminero que sea, soy capaz de ir a la Justicia para que nadie me quite la potestad de utilizarlo”.
 
Más sobre Luis
De cualquier manera, el ex legislador nacional Luis Barrionuevo dice verdades a su estilo, pero no está lejos de la realidad. Una provincia que se precie como minera no puede tener gente con características de indigentes con baños de techo de nylon y letrinas.
Pero no somos una provincia minera sino un distrito cuya única mina de envergadura es, o era, Alumbrera. Y una sola empresa, por muy importante que sea, no va a solucionar las dificultades de todos los catamarqueños. Agrego que, si bien es un discurso real el del gremialista, nunca dice cómo llegar a paliar o darle solución a los problemas político-económicos, estructurales, y ya crónicos de esta provincia.
 
Una buena y otra más o menos
La Organización Federal de Estados Mineros (Ofemi) tomó la decisión de reactivar la movilidad de los pedimentos mineros para incentivar la actividad exploratoria. Esto despertó las expectativas de algunas empresas junior. ¿Qué pasa en nuestra provincia con este tema?
Asimismo, en Catamarca, como una jurisdicción con zonas periglaciares, todavía no se conocen definiciones (tanto técnicas como políticas) a diferencia de otras provincias sobre el particular. Esto también cuenta a la hora invertir. Es lo que marca la diferencia entre un distrito, como San Juan, y otro.
Entonces, desde el punto de vista periglaciar, es necesario que la provincia se expida. ¿Cuál es la situación de La Hoyada en Tinogasta, Agua Rica en Andalgalá y El Salar del Hombre Muerto en Antofagasta de la Sierra?
 
Mapas por todos lados
Los sanjuaninos tienen claras axiomas sobre estos temas. Por aquí, o nadie dice nada, lo tienen con muy bajo perfil o continúan los estudios. El punto es que son "razones" que le dan una dirección a las inversiones privadas. Variables determinantes.
La cuestión es que no hay un solo mapa productivo sino varios mapas que pujan por imponerse y entonces, en el caso de que haya interesados en hacer exploraciones ¿cómo están seguros de que no verán afectados  sus intereses en este contexto de multiples interpretaciones vigentes?
Si cada organismo va a tener su mapa propio, parece haber superposición de funciones y disposiciones administrativas que, si bien la propiedad minera puede estar declarada o registrada antes, estos apartados legales anexos pueden generar una controversia judicial en el que ningún empresario quiere verse envuelto.
 
Cerraron el debate antes de abrirlo
El debate de la minería no está cerrado y mucho menos con los anti-mineros. El silencio de los ambientalistas es sugestivo. Mientras no haya un mecanismo eficiente de participación que genere tranquilidad a la sociedad, no vamos a poder cambiar la percepción minera.
Está claro que no es lo mismo levantar la bandera de la minería en los discursos que dejar plasmada esa retórica en hechos. Esto lo distinguen muy bien todas las fuerzas del arco político. Algunas acciones no significan que la situación está ganada. Hay muchas cosas por corregir. El problema no es solamente la decisión que puede tomar el oficialismo hoy. Evidentemente, también la oposición constituye un verdadero problema en sí mismo.
 
Por Juan Carlos Andrada (De la Redacción del Diario LA UNION)